Si planificas los menús y te organizas, puedes preparar la comida de toda la semana en una mañana o una tarde.

Se llama Batch Cooking  y consiste en cocinar el mismo día varios platos para toda la semana. Conseguirás ahorrar tiempo y dinero.

Pasamos muchas horas fuera de casa, y cuando llegamos, toca cocinar para preparar la cena o la comida del día siguiente, cuando lo que nos apetece es descansar un poco y disfrutar del tiempo libre. Entonces nos alegraremos si hemos pasado una tarde cocinando y tenemos este asunto resuelto.

Organización.

La organización es fundamental. En primer lugar, planifica el menú semanal, intentando que de una elaboración puedas obtener diferentes platos, por ejemplo: con un pisto tienes para un segundo plato y para un primero si le añadimos una pasta o un arroz que hemos dejado cocido.

Haz una lista de la compra con todo lo necesario para hacer tus menús, y ten en cuenta lo que tienes en la nevera y congelador para cocinarlo también.

Intenta cocinar de cada plato una cantidad que te de para más de un día; así, si hacemos lentejas, llena la olla y congela para dos días.

El horno es un aliado indiscutible: asa un pollo, y en las bandejas inferiores, pon todo tipo de verduras: zanahorias, calabacines, alcachofas, berenjenas… Estas verduras sirven tanto para una guarnición como para una crema o puré. El pollo asado lo podrás tomar como segundo plato con una guarnición, lo puedes desmenuzar para ensaladas, croquetas o para añadir a un caldo. El lomo de cerdo asado a la sal también es una buena opción para dejar preparado con antelación; nos servirá para un segundo plato o para cortar finito como fiambre.

Un caldo: haz una buena cantidad de caldo, para tener un primer plato, bien sea con garbanzos o con fideos.

Las legumbres también se pueden dejar cocidas y congeladas. En la olla rápida se hacen en 20 minutos.

La lechuga una vez cortada y lavada, hay que secarla con un paño o papel de cocina y se puede guardar en bolsas de cierre zip en la nevera. Estará lista para servir; también puedes preparar la vinagreta y dejarla en un bote de cristal en la nevera.

Arroz y pasta: Cuece arroz y pasta para más de un día, se puede congelar una vez frío por raciones en bolsitas de cierre hermético que encuentras en cualquier supermercado y sólo tendrás que subir a la nevera el día antes.

Los sofritos son la base de muchas comidas, haz el doble de cantidad y congela. Tardarás un pis pás en hacer un arroz, cazuela, marmitako…

La salsa boloñesa es muy socorrida; se puede preparar un buen perol de salsa boloñesa con la carne picada, y tendremos hecho un plato de pasta boloñesa, o una lasaña, añadiendo un poco de bechamel.

Puedes hacer también la base de la tortilla de patatas, lista para añadir el huevo a última hora; calienta un poco en la sartén las patatas antes de cuajar el huevo.

El microondas nos puede ayudar para dejar hechas algunas verduras al vapor, aprovéchalo.

Es preferible que tanto la carne como el pescado a la plancha se haga en el momento de comer.

Todo lo que se congela debe ir etiquetado con la fecha de congelación. Intenta organizar bien el congelador para sacarle el máximo partido, puedes ver cómo aquí.

Como ves, se puede organizar el menú de toda la semana dedicando una mañana o una tarde, con lo que ahorras tiempo y dinero.